sábado, 9 de enero de 2010

Opiniones Políticas sobre proceso eleccionario presidencial en Chile


Con respecto a la coyuntura que vive Chile sobre el proceso electoral de presidentes, representados en los neocapitalistas Eduardo Frei y Sebastián Piñera, se recogen estos pronunciamientos.
INDICE
- Movimiento Recta Provincia, desde Chiloé
-Organización Nación Mapuche Longko flavio Zúñiga
- Opinión Álvaro Ramis: Con Frei se lucha Mejor.
- Carta de Paola Castro
- Comunicado Coordinadora Arauco Malleco desde Temuko
- Pronunciamiento Coordinación Movimiento Generación 80 – G80
- Resolución del Partido Humanista de Chile
- Opinión Del Movimiento SURDA
- Discurso de Marco Enríquez Ominami post Primarias
- Alejandro vivar, El Rodriguista

___Desde Chiloé para Chiloé y su gente

Movimiento Recta Provincia Chiloé
MRPC

Carta a los hermanos Isleños:

Los gurú de la política Chilena y el juego de las aspiraciones de nosotros los habitantes de nuestra única y pluricultural Isla de Chiloé, son 32 años de estar experimentando, de una postura ideológica donde el modelo social, político, económico, es capitalista neoliberal, donde la premisa del engaño, las mentiras, cobran relevancia en la pobreza del pueblo en los más variados aspectos que vislumbramos, en la ignorancia de la sociedad, como se comporta, como se enajena de la realidad a través de las palabras que sucumben en engaño y perjuicio de la sociedad isleña de Chiloé . Que por más que se diga que el pueblo de Chile goza de pleno derecho democrático, son algo con lo que algunos podrían estar de acuerdo y otros no, lo cierto es que, una ciudadanía desinformada, es una ciudadanía no educada en los aspectos cívicos, es una ciudadanía que se limita a obedecer y creer en aquéllos que los engañan bajo la promesa constante de justicia, trabajo, salud, educación, ideas, habladurías que no se consagran en la acción directa en busca de la satisfacción social , son tantos los motivos en los que se envuelve, se enfrasca a las personas transformándolas en simples sirvientes y agentes de los intereses que promulgan los líderes de la farsa constante. Uno de estos son los partidos políticos de la Era contemporánea en que la filosofía, las ideas, las formas y metodologías huelen a rancio y confunden a las personas decentes que buscan en la ideología partidista la supremacía que consagre la justicia, el buen vivir y la democracia como sistema de equilibrio.
Manipulado, distorsionando los conceptos valóricos para una real convivencia social, con los problemas consecutivos que demandan el actual proceso social, que más que construir proceso basados en las demandas de un pueblo que palpa la necesidad de desarrollo y derecho humano a la educación, salud, trabajo, justicia, protección y proyección, como ente particular miembros de una unidad social cultural étnica, que merece el respeto de quienes gobiernan y administran y quienes llevan en sus hombros la responsabilidad de proteger los intereses humanos que son los que le dan forma y característica al ser y pertenecer a una especie, que ha logrado en siglos de convivencia y relación, formar una característica de sociedad que logra subsistir a pesar de los objetivos egoístas de quienes nunca han logrado pensarse en el equilibrio de la comprensión, de que todos somos necesarios, un eslabón para la paz, la tranquilidad, lo justo y la reciprocidad, la necesidad de gobiernos que comprendan el pensar de otras sociedades que coexisten en este territorio plurinacional, en la que hay que reformularse a través de la carta magna, carta fundamental, donde se proyecte, a la participación resolutiva de todos y no de unos cuantos, que se han equivocado en la verdadera dirección, proyección, visión, un visionario que conduzca hacia la comprensión del porvenir, que dé la posibilidad, de que sean las culturas ,los pueblos, los que se propaguen en una llama que alumbre la patria, en la que aún podemos compartir , una sociedad en que seamos todos ganadores, que pensemos en la tierra que heredaremos a las nuevas generaciones, su entorno y forma de vida. Es necesario decir a los ciudadanos isleños, chilotes y willice, que Chiloé debe encaminarse hacia un gobierno que interprete las reales demandas que los pueblos o naciones, personas que coexistimos en espacios específicos que dedica proliferación de pensamientos razonables y desarrollo en la que se involucre a los interesados, con el apoyo, el aporte del Estado y los gobiernos a los que la gente ha entregado el apoyo en beneficio de todos.
Chile se ha transformado en un país que beneficia los capitales foráneos y los inversionistas locales que imaginan intereses personales. El sector extranjero por ejemplo, preocupado de aumentar sus arcas, sus ingresos, subyugando al sector más vulnerable de la sociedad y no me refiero a los más pobres, si no aquella que es educada para servir a otros y a su propio interés que es para la que han sido educados, han sido preparadas para destruir la conciencia propia, arrogando la ignorancia sobre los valores éticos del libre pensar, la filosofía como ente sustentador de la racionalidad y equilibrio de la comprensión entre la verdad y la mentira para servir aquellos que se han transformado en estos años de modelo capitalista neoliberal instaurada en los años de la dictadura militar, poder económico político y social, que ha devastado, destruido los mares, en el contexto medioambiental, la cultura y forma de vida , la contaminación de los mares interiores de Chiloé insular espacio marítimo que abasteció y abastece los bolsillos del Estado Chile, los capitales transnacionales, y los intereses mezquinos de la pequeña sociedad isleña acomodada, que no es que digamos la más conciente con el entorno medioambiental y su identidad cultural. Es este doloroso panorama que retrasa el desarrollo de nuestra sociedad isleña, son las repetidas y constantes demandas de caminos, hospitales, universidades, justicia laboral, proyectos de desarrollo tanto agropecuario, forestal, como acuícola las que deben ser escuchadas y beneficiadas, con leyes firmes, reguladoras y proteccionistas las que defiendan el presente y que se proyecte al futuro. Somos una sociedad identitaria en grave peligro.
Somos nosotros los que debemos decidir por nuestro destino a través de la conformación de un parlamento interno que desarrolle las ideas que defiendan nuestros intereses en la promulgación de leyes para la organización de la vida interna de Chiloé, políticamente, económicamente, cultural y socialmente, que controle la conducta política y administrativa del gobernador, alcalde y concejales, que se defiendan los derechos vulnerados de los isleños y el territorio ante cualquier instancia jurídica. Es esto lo que el isleño debe conciliar es pos de nuestro futuro. Es esto a lo que nosotros llamamos descentralización, participación ciudadana y democracia, que contribuye al fortalecimiento, engrandecimiento, del conjunto social Estado- plurinacional.
No podemos seguir en el desgaste de la discusión vana, no podemos dejar que otros destruyan nuestro entorno, nuestra forma de vida, la cultura ni la identidad.
Los inversionistas transnacionales y los capitales internos no tienen ni la más remota deferencia con el entorno, la tierra, el mar, los bosques, la biodiversidad y los seres humanos que vivimos aquí. El inversionista siempre va a actuar de acuerdo al interés de las utilidades, el capital, que no tiene conciencia ni escrúpulos, desarrollo lógico de este sistema que no mide consecuencia ni se responsabiliza, este intervencionismo foráneo que persigue el incremento económico de las empresas, de magnates que viven en alguna burbuja de lo irreal, en menoscabo de la identidad, pueblo o población que vivirá por siempre en este espacio físico llamado Chiloé.
Son estas situaciones las que nosotros los isleños de Chiloé debemos discutir y racionalizar.
Hoy queda de manifiesto lo que significa explotar irracionalmente un sistema territorial, y humano que es tuyo, que te pertenece, te ha pertenecido por historia y vida. Son tiempos de pensar, de educarse, y de actuar, son los tiempos de decidir.

Chiloeautonomo@gmail.com
www.chiloeautonomo6.blogspot.com

Los mapuches, liberalismo libertad de pensar, libertad de existir.
Sin territorio no hay libertad, sin libertad no hay justicia social, relación en igualdad.
Declaración de adhesión a la Constituyente Social de la Organización "Nación Mapuche" de Catriel, provincia de Río Negro.
ORGANIZACIÓN: “NACION MAPUCHE”
Flavio Zúñiga – Lonko (cacique) Mapuche

Concientes de la necesidad de cambios profundos, hemos decidido ser parte de esta Constituyente. Entendemos –tal como quedó plasmado no sólo en documentos sino en las vivencias generales de todos y cada uno de los que participamos- que buscamos fundamentalmente ser libres. Todos soñamos un mundo más justo, pero no seríamos capaces de afirmar que somos justos, y entonces el reclamo se circunscribe a exigir que los demás sean lo que tal vez yo mismo no pueda ser nunca. A veces, erróneamente, pensamos que si tal color político se va del poder e ingresa otro de signo distinto tenemos más oportunidades. Sin embargo, no son las personas, sino una cultura de corrupción la que impera y que fija las reglas de juego; llegar a tener un espacio de poder en la organización política nacional implica necesariamente sujetarse a esas reglas de juego. Así, la lucha entonces es de recuperación de principios. Es ahí donde comenzamos a tomar protagonismo, ya que nuestra lucha histórica ha sido la recuperación cultural, no porque seamos el paradigma de la humanidad, sino porque tenemos referencias ancestrales de un tipo de organización basada en valores morales, éticos, que no encierran solamente al ser humano, sino a este y su contexto. El hombre y lo que le da sentido de existir: el entorno natural. No en vano este pueblo mapuche ha logrado sobrevivir a dos genocidios y seguimos levantando bandera, continuamos diciendo: ¡Aquí estamos!!, insistimos en sostener que sólo en la búsqueda de nuestra identidad está la respuesta a todas las cosas. Entonces, el territorio comienza a ser un elemento indispensable porque, para nuestra cultura, no es un bien material, sino espiritual. Es el punto de partida. Es allí donde comenzamos a entender que no somos seres individuales omnipotentes, sino que compartimos “el alma” con nuestros hermanos. Y que ese territorio, nuestra alma, es indivisible y por ello comunitario. Sin territorio, nos vemos –como todos los demás sectores sociales de esta constituyente- en la necesidad de reclamar libertad.
Occidente instaló hace muchos años la palabra LIBERALISMO, como la llave de la revolución. Esa palabra que parecía estar emparentada con la libertad, en realidad escondía en el más profundo de sí, el germen del individualismo. Así se enarboló el respeto a la propiedad privada, como ícono de la libertad y del respeto al otro. Pero en realidad era sólo la excusa para que las masas se privaran de propiedad y respetaran a rajatabla las propiedades de aquellos que no habían obtenido las mismas de manera legítima sino a costa del saqueo y el avasallamiento de los pueblos originarios.
Pero para poder entender qué es realmente lo que pretendemos, es necesario devolverle a esa palabra todo el alcance de su significado. Al menos desde nuestra visión, pretendemos libertad de pensar, libertad de relacionarnos en un plano de igualdad, libertad de desarrollarnos, libertad de reencontrarnos con nosotros mismos, libertad de existir, libertad de proyectarnos, libertad de ser nosotros, con todo lo que ello implica.
LIBERTAD DE PENSAR, como mapuche. En estos tiempos, siempre se debe relegar nuestra cosmovisión para reemplazarla por la cultura dominante. Nuestro sentido de justicia, de equidad, de equilibrio ecológico no entra en las discusiones. Por caso, si hablamos de temas urticantes como los recursos naturales, primará el argumento de que el Estado los administra para el bien de este “crisol de razas”, como dice una vieja frase acuñada en estas tierras. Sin embargo, ese supuesto bien común es imposible de visualizar, y la muestra de esto es esta importante movida social que ha reunido a numerosos sectores sociales que subsistimos en “la banquina” de la vida. Mientras hace 50 años que se extrae petróleo desde las entrañas de nuestros territorios, la situación de los pueblos petroleros y mucho menos del país todo –supuesto dueño al fin de todas las riquezas- ha ido en constante decadencia, mientras se ha destruido el medio ambiente y las tierras no volverán a ser lo que eran nunca más. Así, reclamar que se respete el equilibrio ecológico es, hoy, una utopía ya no sólo para los sectores de poder sino para la gente en general, que entiende que es imprescindible entregar esas riquezas para evitar algo así como un “Apocalipsis”.
LIBERTAD DE RELACIONARNOS EN UN PLANO DE IGUALDAD. No es fácil participar simplemente como pueblos originarios. Porque cada uno de nosotros debería encasillarse o como desocupado, o como trabajador con problemas varios, o como emprendedor independiente que no puede subsistir. Esta necesidad de poder recuperar nuestra lengua, nuestras costumbres, parece –a la vista de los demás reclamantes con hambre, enfermedades etc.- como un discurso romántico que puede dejarse para cuando “amaine la tormenta”, cuando en realidad la tormenta, o mejor dicho “los tormentos” de la humanidad es no saber de dónde vienen, para no encontrar sentido de hacia dónde ir.
LIBERTAD DE DESARROLLARNOS. Las palabras parecen ser de propiedad de las culturas que la ostentan. Como el idioma que compartimos es de Occidente, y Occidente entiende el desarrollo como el simple objetivo de lograr bienes económicos, entonces lograr encuadrarse como un pueblo desarrollado se reduce a poder tener resueltas nuestras necesidades económicas. Alguien dijo alguna vez que no es rico quien más tiene, sino quien menos necesita. En este plano, nuestras necesidades más elementales son de índole espiritual, desde donde bajamos hasta el cuerpo y la tierra. No podremos sentirnos hombres y mujeres plenos sin volver a ser lo que fue nuestro pueblo, los verdaderos hombres de la tierra. Y allí encontraremos también la posibilidad –o mejor dicho, la LIBERTAD DE REENCONTRARNOS CON NOSOTROS MISMOS.
LIBERTAD DE EXISTIR. Este enunciado parece una obviedad. Sin embargo, existir es SER. Por nuestra condición de humanos, no nos alcanza sólo con hacer sombra cuando el sol alumbra. Existir es trascender, es ir encadenando una generación con otra para evolucionar. Sin embargo, desde 1492 venimos involucionando. Mientras nuestros antepasados vivieron miles de años en estas tierras en perfecta armonía, la supuesta CULTURA occidental necesitó sólo 500 años para destruir la capa de ozono, para contaminar los ríos y hasta sembrar de muerte a la propia Tierra. Toneladas de oro y plata y otros metales fueron llevados a Europa desde estos territorios, que sólo sirvieron para que pudieran matarse entre ellos o, dicho más elegantemente, para financiar guerras. Es imposible disfrutar de la libertad de existir si no hay un reparto equitativo de las riquezas, donde no sólo se piense satisfacer las necesidades más elementales como el hambre o la salud, sino que se pueda disponer de las riquezas comunes para elevarnos como personas y utilizar los recursos económicos necesarios para que la recuperación de la identidad no sea una tibia intención de talleres estériles dictados en escuelas sin rumbo, sino la aplicación del derecho a no esperar un minuto más para aprovechar los saberes de nuestros abuelos, y que dejen de llevarse a la tumba aquello que no pudo callar ni la carabina ni la tortura.
LIBERTAD DE PROYECTARNOS. Una vez cumplido el derecho a existir, a disponer de nuestros valores para coexistir frente y junto a otras culturas tan respetables como la nuestra, podremos proyectarnos y entregar la más valiosa herencia a nuestros hijos, nuestra cultura. Cuando todo esto sea posible, habremos experimentado la LIBERTAD DE SER NOSOTROS.
Por ello, compartir esta Constituyente es un buen paso. Es la oportunidad de encontrarnos en la tormenta y tomar un timón compartido hacia un puerto donde se satisfagan las necesidades de todos y cada uno. Estamos dispuestos a acompañar la lucha de cada sector, pero también queremos tener la certeza de que los demás sectores pueden ponerse en nuestra piel y sentir que nuestra lucha les pertenece. La empatía será entonces la savia de este frente social que comienza a decir presente.



___Contra Frei se lucha mejor (Por Álvaro Ramis)
¿Con Frei vamos a vivir mejor? No lo creo. Sin embargo, pienso que contra Frei podemos luchar mucho mejor.
Se trata de una diferencia importante y que revela la importancia de las elecciones del 17 de enero.
A pesar de los llamados insistentes y dramáticos para agrupar en torno al liderazgo del candidato de la Concertación al progresismo y a la izquierda, hacerse ilusiones sobre su eventual gobierno es ilusorio. Sin embargo, tampoco es realista homologar a ambos candidatos como si fueran lo mismo.
Veamos las diferencias:
Aunque Frei ha declarado su interés de reformar la Constitución, no ha dicho como lo piensa hacer y tampoco es claro si contará con el quórum para lograrlo. Pero al menos es probable que en su gobierno la demanda de una asamblea constituyente o al menos cambios constitucionales de fondo por la vía parlamentaria se mantendrán en la agenda.
Al contrario, bajo un gobierno de Piñera el debate constitucional sufriría un retroceso evidente, ya que las prioridades de los movimientos y organizaciones sociales serán otras, centradas en la resistencia a una agenda de restricciones de derechos y conquistas acumuladas en estos veinte años.
Es probable que la política exterior de Frei sea indiferente y distante de los procesos de cambio e integración latinoamericana. Sin embargo, la política de Piñera no sólo será fría, sino que se alineará muy cerca de Álvaro Uribe, en abierta confrontación con los países del ALBA, buscando quebrar procesos como UNASUR y sirviendo de plataforma para las intromisiones más virulentas de Estados Unidos. Tampoco es probable que Frei avance en la superación de los conflictos históricos abiertos con Bolivia y Perú, pero un gobierno de Piñera caería fácilmente en provocaciones militaristas en contra de nuestros vecinos.
La política hacia el pueblo mapuche de Frei mantendrá los actuales niveles de represión y criminalización. Sin embargo, un gobierno de Piñera representará un virtual cheque en blanco para Carabineros, debilitando los pocos controles civiles que limitan la acción policial en ese territorio.
Frei tampoco contribuirá a desconcentrar la propiedad de los medios de comunicación, ni aportará significativamente a un mayor pluralismo en la televisión pública, pero Piñera además incrementará los subsidios directos e indirectos al duopolio El Mercurio-Copesa tal como lo hizo la dictadura.
Es difícil que Frei llegue a impulsar una agenda progresista que incluya proyectos como la Ley marco sobre derechos sexuales y reproductivos, pero con Piñera el debate sería otro, ya que una vez que llegue al poder deberá satisfacer las demandas de los sectores más fundamentalistas de la UDI, que encabezados por diputados como José Antonio Kast presionarán para restringir algunas políticas que les irritan: no sólo se reducirán las políticas de control de la natalidad en consultorios públicos, sino que se cerrarán las casa de acogida que con grandes dificultades se han abierto para proteger a las mujeres que sufren violencia doméstica.
Con Frei tampoco es probable que se avance en la agenda pro participación ciudadana, que contemple la Iniciativa Popular de Ley y la ampliación de las instituciones de democracia semi directa, como el referéndum o plebiscito, y mecanismos de seguimiento y control ciudadano como la revocabilidad de los mandatos. Sin embargo, con Piñera es posible que se den retrocesos en las escasas instituciones estatales que contemplan participación social.
A diferencia de Lagos en 1999 o de Bachelet en 2005, si Frei llega a ganar esta elección no dispondrá de un capital político que le garantice por mucho tiempo el control de las críticas y las demandas sociales, ni siquiera de una pequeña “luna de miel” durante su primer año.
Si se acepta el criterio de algunos analistas, que consideran la Concertación murió el 13 de diciembre pasado, se trataría de un gobierno zombie, con una coalición de “muertos políticos vivientes”, que abriría espacio para una alternativa incierta en 2014. Tal vez esta hipótesis es demasiado exagerada, pero algo de razón tiene.
Tal vez por eso, el triunfo de Frei puede hacer posible construir una nueva mayoría, con un nuevo carácter y sentido.

___CARTA DE PAOLA CASTRO
Estimados-as amigos-as
Ya han pasado días de las elecciones, han pasado cifras, pronósticos, resultados, explicaciones y proyecciones. Por mi parte, a través de la presente, aprovecho de transmitirles mis agradecimientos y valoración a quienes depositaron su confianza en mí en estas elecciones parlamentarias y/o bien, consideraron las temáticas planteadas. Son 840 votos obtenidos no de una persona, sino de ideas, redes y colectivos con conciencia que no se dejaron sobrellevar por la violencia publicitaria y efímera, ni la presión maquiavélica de optar por el seguro triunfador.
En esos votos estuvieron dignamente presentes, los Derechos de la Mujer, el respeto y reconocimiento al Pueblo Mapuche, los Derechos de la Naturaleza, Los Derechos a la Diversidad, los Derechos de los Animales, temas que siguen siendo excluidos, pero que de alguna forma logramos difundirlo dentro de nuestras posibilidades.
Las elecciones han sido un medio, un instrumento para promover estas temáticas, NO UN FIN. Estos procesos eleccionarios no solo han demostrado una vez más que lo que está mal es el sistema binominal, sino además, la falta de regulación ante tanto abuso y despilfarro de dinero y basura en estas campañas eleccionarias que impone imágenes y no contenidos. El poder del capital se impone para la representatividad social en este mal Estado, lo que lo hace ilegítimo y hueco.
Frente a lo que ha demostrado el reciente proceso eleccionario, amplio triunfo de los candidatos del poder económico, se hace necesario organizar una respuesta social, buscando puntos de convergencia entre las diferentes causas, para evitar que éstas sigan aisladas y sumar fuerzas, lograr transformar el descontento social, la impotencia, el desencanto, en fuerza y energía para seguir luchando. Todas y todos, tenemos el deber de avanzar por un camino común, construido por los que estamos convencidos de que hay que cambiar lo injustamente establecido y hacer validar los derechos de quienes hemos sido pasados a llevar históricamente: Los Pueblos en Chile y sus diversos sectores, tales como, profesores, estudiantes, campesinos-agricultores, homosexuales, mujeres y el trabajador(a) de todos los días.
Ha sido una experiencia, ha sido un logro y más allá de seguir fortaleciendo los procesos eleccionarios para hacer cambios, el llamado es ha seguir trabajando activamente, seguir construyendo diariamente, seguir organizándonos para hacer las verdaderas transformaciones, las que no se hacen desde la cúpula, se hacen desde las fuerzas sociales.
Hay mucho por hacer, vamos adelante y sigamos avanzando, que no nos baste con ir cada 4 años a hacer una línea en un voto, y luego esperar de brazos cruzados que los electos por una mayoría cegada por el despliegue de poder económico nos hagan el favor de representarnos dignamente... la dignidad es un derecho, no se negocia ni se transa.
PAOLA CASTRO ZAMBRANO
Ex Candidata a Diputada Temuco – Padre Las Casas
Integrante Movimiento Humanista y GEVE – animalista - Temuco

___Comunicado Público Coordinadora Arauco Malleco / Informa a nuestro Pueblo Mapuche, a la opinión pública nacional e internacional que:
Que frente a las nuevas elecciones presidenciales del país de chile. Y de los dos candidatos que van camino al sillón presidencial queremos señalar que.
Eduardo Frei Ruiz-Tagle Fue unos de los presidentes mas nefastos. Solo basta de recordar Ralco, El último día de su Gobierno, Eduardo Frei Ruiz Tagle envió un decreto mediante el cual se otorgaba concesión eléctrica definitiva a favor de Endesa, para la imposición de represas en territorio de comunidades Pewenche por sobre 3.500 hectáreas en los Altos del Bíobío. Frei, instaló una serie de megaproyectos imponiendo otro tipo de normativas por sobre la legislación indígena. Proyectos como el bypass de Temuco, carreteras y programas de inversión público y privado, se instalaron en territorios Mapuche considerados sagrados sin considerar la opinión de las comunidades afectadas.
FREI en una eventual administración de Estado se persistirá en la mantención de la visión indigenista en el tratamiento y relación con los pueblos originarios, en donde el Estado asume un rol tutelar y asistencialista. En este marco la política social no es el resultado de una concepción humanitaria y justa para con nuestros pueblos, sino más bien es una estrategia política que tiene como objetivo amortiguar el descontento que existe respecto de nuestra realidad como pueblo oprimido, así se entiende la política de Estado en materia de pueblos indígenas, cuyo principal discurso es la "integración y el desarrollo de los indígenas al país".
Además, la postura del Estado en los conflictos territoriales es la de hacer respetar el "Estado de Derecho", impulsando la represión a través de los desalojos, detenciones y medidas drásticas como, por ejemplo, la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado o la figura de asociación ilícita. Por otra parte, se persistirá en la cooptación dirigencial y organizacional a través de ofrecimientos políticos y económicos alineándolos así a posturas institucionalizadas y por ende funcionales al sistema de dominación.
SEBASTIÁN PIÑERA Por su parte, El Empresario Sebastián Piñera nos ha prometido la segunda Pacificación de la Araucanía en donde consistiría en aplicar las leyes Antiterroristas y Seguridad del Estado. En contra de todos aquellos grupos violentistas, ósea todas aquellas comunidades que quieran recuperar sus territorios serán violentamente reprimidas no importándole matar y menos respetar los derechos básicos de nuestro niños, mujeres, ancianos. Cabe destacar que siempre se ha referido al conflicto mapuche como un grupo minoritarios de mapuches.
Piñera en la Isla de Chiloé, adquirió hace algunos años al magnate estadounidense Jeremiah Henderson 123.000 hectáreas, terrenos que abarcan más del 18 % de la llamada isla grande de Chiloé, especialmente en el sector Sur. Su compra desató ásperas polémicas, ya que en gran parte de estos terrenos comunidades Williche establecidas principalmente cerca de que Quellón, se han visto en peligro de ser expulsadas, las mismas que reclaman derechos sobre estos terrenos.
Sabemos que en un eventual gobierno de Piñera representará un virtual cheque en blanco para Carabineros, debilitando los pocos controles civiles que limitan la acción policial en nuestro territorio mapuche.
Ya sabemos lo criminal que es la derecha chilena, sabiendo que los principales usurpadores se encuentran depredando nuestro territorio mapuche son amigos del empresario (Angelini, grupo económico Matte, CMPC- Forestal Mininco, celulosas - Banco Bice)
“Antes estos Hechos y como otros. Queremos como COORDINADORA MAPUCHE ARAUCO MALLECO. Hacer un amplio llamado a todos aquellos mapuches y no mapuches que solidarizan con nuestras justas demandas territoriales, políticas y culturales.
A que este 17 de Enero nos brinde tú apoyo marcando tu Voto con la consigna MAPUCHE LIBRE. (¡¡ TERRITORIO Y AUTONOMÍA A LA NACIÓN MAPUCHE LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS MAPUCHE!!)
Convencidos que la solidaridad de los pueblos se hace práctica en momentos difíciles de lucha, hacemos un llamado a las organizaciones y gremios de trabajadores, organismos de derechos humanos y a la sociedad civil en su conjunto, tanto a nivel nacional y a todos quienes quieran adherir a la denuncia pública de sucesos siniestros que ocurren a diario en territorio mapuche.
Como es de conocimiento público, las comunidades en proceso de recuperación de tierras ancestrales, están siendo hostigadas por carabineros, civiles armados y la Policía de Investigaciones, en forma permanente. El llamado es urgente, para hoy y no mañana, paremos la represión contra el pueblo mapuche. Por la vida y el derecho a existir como un PUEBLO NACION MAPUCHE.
También queremos saludar a los órganos de resistencia. Que durante el 24 de diciembre se realizaron acciones de justicia frente a los montajes que siguen en contra de nuestros waichafes. Resultando una casa completamente destruida en el fundo San Miguel de Los Laureles, en la comuna de Cunco.
Creemos que los Pueblos Originarios como el nuestro tienen el derecho a levantar su propia vanguardia y hacer su camino propio. Por lo tanto, nuestro desafío será siempre la búsqueda de un planteamiento político autónomo que vaya rescatando toda nuestra concepción ancestral, revitalizando así nuestra condición MAPUCHE.
KIDU INCHIÑ TAIÑ KIMÜN, TAIÑ GÜLAM TUFEL, FEY MU MAY PUAIÑ, WECHUPUAI TAIÑ MAPUCHE GEN
¡¡AMULEAIÑ TAIÑ WEICHAN!!
¡¡ WEUWAIÑ!!
Wallmapuche, 28 de diciembre de 2009
FUERA LAS FORESTALES Y LATIFUNDISTAS DEL WALLMAPU
TERRITORIO Y AUTONOMIA PARA LA NACION MAPUCHE
CON LEMUN, CATRILEO COLLIO
¡¡WEUAIÑ!!
Coordinadora mapuche Arauco Malleco

___Coordinador Movimiento Generación 80, G80
NUESTRA ELECCIÓN: SEGUIR LUCHANDO POR UNA ALTERNATIVA DE IZQUIERDA, DEMOCRÁTICA, POPULAR Y SOCIALISTA
El sistema neoliberal se ha afianzado sin contrapesos conformando una sociedad cada vez más injusta y desigual, que funciona sobre la base de la explotación de los trabajadores, pagando sueldos miserables y manteniendo empleos precarios bajo la amenaza de la cesantía que afecta a decenas de miles de trabajadores. Hemos perdido, como ciudadanos, la soberanía sobre nuestro propio territorio, el que ha sido vendido al capital privado para despojarnos de todas nuestras riquezas como país; se debilitan y manipulan las organizaciones comunitarias, territoriales y sindicales, se criminaliza las luchas de los deudores habitacionales, de los estudiantes y de los pueblos originarios. Sumado a esto, la concentración de los medios de comunicación en manos de los grupos económicos, especialmente la televisión, impide a los ciudadanos expresarse libremente, idiotiza sus conciencias y empobrece el debate público.
Chile se ha convertido es un triste experimento político social, en el que el Estado es cogobernado por dos derechas, la Alianza y la Concertación, cada vez menos diferenciadas entre sí, cuyo principal objetivo es mantener las estructuras de poder existente.
La izquierda vive tiempos difíciles. Desde nuestro nacimiento como organización, G80, hemos puesto todo nuestro esfuerzo en construir alternativas políticas que sean una opción real al modelo político y social imperante, hemos participado en los esfuerzos para unir al conjunto de las organizaciones y ciudadanos de izquierda a esta tarea y desarrollado múltiples iniciativas para ir abriendo camino, rompiendo cercos y ayudando a salir del inmovilismo político. Hemos mantenido una línea de izquierda, consecuente con un accionar de masas, pensando siempre en aportar para la construcción de una patria socialista.
Así fue que en este año, como colectivo decidimos sumarnos a la candidatura presidencial del Senador Alejandro Navarro. Nos jugamos por construir desde esa candidatura un proyecto de izquierda con candidato presidencial de izquierda, lista parlamentaria de izquierda y un programa político de izquierda, capaz de interpretar a las grandes mayorías. Como muchos militantes de la izquierda, incluidos partidarios del MAS, fuimos críticos cuando el Senador Navarro, intempestiva e inconsultamente decidió abandonar el desafío que significaba ser el representante de una propuesta presidencial alternativa al modelo neoliberal, y se sumó al proyecto de Marco Enríquez-Ominami
En estas condiciones nos enfrentamos a un nuevo proceso electoral, que sigue marcado por el sistema binominal y la ausencia de propuestas reales de cambio. Nada sustancial se juega en estas elecciones. Nadie cuestiona en serio el modelo. Nadie ofrece cambiarlo radicalmente y la opción asumida por el Partido Comunista y otras organizaciones de izquierda de formar alianzas electorales de carácter instrumental con la Concertación, ha significado en la práctica dejar sin una alternativa electoral a los ciudadanos empeñados en cambiar radicalmente esta sociedad.
Sabemos que muchos militantes de la izquierda creen que eso no es así. Están convencidos que la candidatura presidencial de Jorge Arrate constituye una opción válida y real en contra del modelo neoliberal. Es cierto que su programa de Gobierno recoge demandas políticas urgentes y democráticas como la Asamblea Constituyente, la recuperación de las riquezas naturales, una educación pública, gratuita e igualitaria para todos, y una previsión solidaria y de reparto. Sin embargo, al apoyar la lista parlamentaria con la Concertación y tomar el compromiso de votar en segunda vuelta por Frei se devela el real carácter de su candidatura: ser el engranaje de una operación política que busca comprometer o arrastrar el voto de izquierda en apoyo al candidato de la Concertación, en segunda vuelta. No vemos en Arrate la voluntad de construir alternativa real y seria a la Concertación. Quizás porque el candidato fue demasiado tiempo parte de ella.
Otros compañeros están convencidos que la opción de la izquierda debe ser el sumarse a la candidatura de Marco Enríquez-Ominami. A nuestro juicio, este curioso político sólo representa una disputa interna al interior del bloque gobernante y, aún cuando ha sumado a muchas ciudadanas, en definitiva, nada hay en sus propuestas que cuestione las bases y fundamentos del modelo neoliberal imperante. Marco Enríquez-Ominami no tiene ninguna voluntad de convocar al pueblo para que se transforme en protagonista de los cambios. Nada dice sobre la necesidad de Asamblea Constituyente que devuelva al pueblo soberano la decisión de definir su destino. Por el contrario, pretende seguir gobernando con la institucionalidad pinochetista, que la Concertación apenas ha maquillado. En definitiva, lo que ofrece es renovar las caras de los políticos de turno, pero sin alterar las bases del consenso neoliberal existente.
Declaramos desde ya, que la responsabilidad de una eventual victoria de Piñera en primera o segunda vuelta, es de la Concertación y sus dirigentes los que han gobernado por 20 años con las políticas de la derecha. La presente confrontación electoral no es una disputa entre el fascismo y la democracia, como quieren hacernos creer, sino entre dos opciones de derecha, en ese esquema el pueblo siempre pierde.
Consecuentes con esta crítica, nuestra organización, el Movimiento Generación 80, G80 invita a Votar Nulo en las próximas elecciones presidenciales, escribiendo en el voto Asamblea Constituyente.
No nos cabe duda que en esta hora son muchas las tareas que deben convocarnos para construir desde la base una alternativa al modelo neoliberal. Hacemos un llamado a concentrar el trabajo político en generar las condiciones para que la movilización popular haga posible la convocatoria a una Asamblea Constituyente, desbordando en los hechos la legalidad pinochetista, administrada por los gobiernos de la Concertación.
Este objetivo sólo será posible si somos capaces de organizarnos, de debatir y discutir fraternalmente y de contar con medios de comunicación populares que difundan nuestros planteamientos.
Esas son las tareas que hoy día deben convocarnos. Esas son las tareas de la izquierda. Esa son nuestras tareas.
Movimiento Generación 80
Allendistas siempre!

___Resoluciones Consejo General de Partido Humanista
19 de Diciembre de 2009
En reunión presencial y virtual, con representante de todas las regiones del país, hemos acordado lo siguiente:
Desde nuestro retiro de la concertación, el año 1993, hemos buscado la construcción de un espacio político distinto al duopolio tradicional de la Concertación y la Alianza.- Dijimos, entonces, que las dirigencias de la Concertación habían traicionado los principios fundacionales que habían convocado a millones de personas en pos de un país más justo y de una verdadera democracia.
Dieciséis años después, casi un millón y medio de personas respaldaron la opción de Marco Enríquez Ominami, quien planteó con firmeza la necesidad de un cambio profundo en la dirección que ha llevado el país, que es necesario salir del país de los privilegios de unos pocos y avanzar hacia un país de oportunidades para todos, y que esto no ha sido posible de hacer pues hemos estado secuestrado por las cúpulas de un duopolio acomodado en el poder.
Este millón y medio de chilenos, fue capaz de superar las presiones, descalificaciones y amenazas y confiar que es posible la construcción de un nuevo proyecto.
Y así como hace 4 años atrás, la candidatura de Tomás Hirsch permitió de manera inédita, colocar en el debate público ciertos temas que habían estado vedados, cuatro después, la candidatura de MEO instala éstos temas como temas “políticamente correctos”.
¿Alguien se hubiese imaginado hace 4 años atrás que la derecha fuera capaz de colocar una pareja gay en su franja presidencial?, que Frei hablase de una nueva constitución o de los derechos reproductivos de las mujeres?, por mencionar sólo algunos temas.
Si esto sucedió fue porque la sorpresiva irrupción de MEO obligó a las demás candidaturas a asumir éstos temas so riesgo de perder votos. Y aunque las demás candidaturas lo hayan hecho sólo por mero cálculo electoral, el resultado final es que se ampliaron las fronteras temáticas en lo valórico, económico, tributario, educacional, etc., y esto es mérito de todo lo que gatilló la candidatura de MEO y quiénes estuvimos apoyando tal candidatura.
El 20 % de Marco representa la evidencia concreta que este país desea cambios y desea dejar atrás la política del siglo pasado, llena de hipocresías, dobles discursos y amparada en los grandes intereses económicos y muy alejada de los intereses de las grandes mayorías.
Ahora bien, y dado que Marco no pasó a segunda vuelta, se nos hace un deber pronunciarnos acerca del nuevo escenario:
Nuestro partido no demora un segundo en rechazar de plano la candidatura presidencial de Piñera, pues representa a las grandes intereses especulativos y financieros, y está acompañado por muchas personas que fueron cómplices de una dictadura que asesinó y torturó. La opción de Piñera es un tremendo retroceso para Chile e incluso para América Latina.
Pero simultáneamente, los humanistas planteamos que un apoyo a la candidatura de Frei, quien ya fue presidente, y que durante su mandato privatizó el agua, rescató a Pinochet detenido en Londres, que dio el puntapié inicial para proyectos como el de Pascua Lama, que no estuvo dispuesto a legislar por el divorcio y que por más que se haya sacado la corbata y cambiado de peinado y bailado como osito, sigue representando una visión de un mundo del siglo pasado, conservador e hipócrita.
Ya no es posible seguir con la política del terror y del temor o el mañoso chantaje del mal menor.
Si Piñera no ganó en primera vuelta fue justamente porque estaba la Candidatura de MEO.
No nos da lo mismo quien gobierne, es cierto, y por tal razón nos vemos imposibilitados de llamar a votar por Frei o por Piñera, ya que a ninguno le creemos.
Y porque creemos en la política de convicciones y de ideas y no en la política de negociados y transacciones, es que anunciamos que no entraremos en ningún proceso de negociación con ninguno de los dos candidatos.
El dilema de la segunda vuelta no lo creamos nosotros sino la propia dirigencia de la Concertación, incapaz de de entender que el País quería cambios, incapaz de hacer las transformaciones necesarias pues se ha sentido muy cómoda con el binominalismo y con la constitución de Augusto Lagos.
Por tanto, cada ciudadano deberá tomar su opción en conciencia y en su propia intimidad. Nadie es dueño de la subjetividad de otros y por tanto, nadie es dueño del voto de nadie, salvo el de sí mismo.
Si la concertación desea mantenerse en el poder, entonces que no siga dando señales equívocas, intentando dividir a los sectores y partidos que estuvimos con la Candidatura de Marco. Lo que tienen que hacer, es conquistar al millón cuatrocientos mil personas que cree en la necesidad de un cambio profundo, de una nueva Constitución y que cree en la necesidad de una educación y salud pública digna y gratuita para todos; que es necesario terminar realmente con la exclusión que aún permanece, que es necesario una reforma tributaria para que los que más ganen paguen más y los que menos ganen, paguen menos; que es imperativo la renacionalización de los recursos naturales, en particular del cobre; que no es posible seguir con una Araucanía militarizada, debiendo reconocer que somos un país pluriétnico; que las mujeres deben ser capaces de decidir sobre su cuerpo y que la diversidad sexual existe y es una opción y no una enfermedad o desviación y por tanto el matrimonio debe ser para todos, independientemente de su opción sexual.
Pero que quede claro, nosotros como partido no vamos a negociar nada ni menos vamos a solicitar el apoyo a un candidato que no le creemos, será la gente quien deberá tomar su propia opción de volver a creer o no a quiénes llevan ya demasiados años mintiendo.

___MOVIMIENTO SURDA
No somos sangre nueva para viejos fracasos: Piñera no, Frei tampoco
un punto de inflexión política de tal magnitud que no debiera haber espacio para las ambigüedades ni los silencios de nadie al respecto. Solo el tiempo y un conjunto de acciones políticas decididas permitirán que el potencial político que se expresa en un 20% del electorado que votó por Marco Enríquez-Ominami se desarrolle plenamente. Por el momento, los grupos políticos tradicionales intentan traducir la postura de no negociar propuesta por Marco, que ha logrado romper, con especial eficacia y de manera categórica, las lógicas tradicionales de hacer política a las que nos habíamos estado acostumbrando en nuestro país.
Con una votación importante, pero aún menor a la obtenida por Pinochet en el plebiscito de 1988, la derecha está a pasos de volver a La Moneda después de 20 años, siendo eventualmente este su primer triunfo electoral de carácter presidencial en medio siglo.
Los genes políticos de la derecha han sido –históricamente- regresivos, se trata de algo que entendemos perfectamente: si dependiera de ella, la participación en el sistema político sería aún censatario y las mujeres no tendrían derecho a voto, y un innumerable número de cuestiones de igual o mayor conservadurismo. Por eso el cambio ofertado por Sebastián Piñera es apenas la posibilidad de cambiar a los inquilinos de La Moneda, es un cambio que lógicamente no nos interesa ni convoca. Es el espejismo del cambio a que hacía alusión Marco la noche de las elecciones.
El problema radica en que es precisamente con esa derecha que los gobiernos de la Concertación optaron por construir una gobernabilidad pactada, una democracia de baja intensidad que fue posponiendo las aspiraciones y los sueños de aquel pueblo que con su movilización social creciente en los 80´s posibilitó el ascenso al gobierno del proyecto político concertacionista.
Veinte años y del proyecto político originario de la Concertación queda muy poco, constituyen formalmente una épica olvidada: desde muy temprano renunciaron a concretar las esperanzas de transformación y democratización social de nuestro pueblo. Hoy solo asistimos a la agonía de una forma de gobernabilidad que lubrica las injusticias, que construye decisiones y poder sólo por arriba y nada o muy poco por abajo, que gusta de los simbolismos vacíos, que reivindica una sospechosa forma de republicanismo mientras lo esencial del autoritarismo y la institucionalidad dictatorial se han mantenido intactos.
Luego de varias elecciones presidenciales acudiendo o siendo llamados a la urnas para “frenar a la derecha”, sentimos que esta ocasión es, más que nunca, una convocatoria inútil ante un pueblo que mira con cada vez mayor distancia los llamados de las elites concertacionistas. Nos convocan a frenarla cada cuatro años, y en el intertanto gobiernan con ella, con sus lógicas privatizadoras, excluyentes, antidemocráticas. Esta vez no solo creemos que no hay que acudir a las urnas en auxilio electoral de un proyecto casi muerto, estamos convencidos de que hay que hacer todo lo posible para que la Concertación, tal y como la conocemos hoy, se diluya. Sólo entonces el ciclo político ya reconocidamente agotado por sus propios protagonistas abrirá oportunidades para los más diversos actores que queremos iniciar una nueva etapa política en Chile.
En medio de la pirotecnia de estos días pos-electorales, cruzados de recriminaciones, maniobras y operaciones políticas de todo tipo, a los surdos nos hace sentido este momento como un espacio determinante para la creación política. Se trata de la crisis que había que construir para superar la "democracia antipopular" que veníamos señalando hace ya muchos años. No se trata de una crisis construida desde abajo por una movilización social ascendente ni por grandes procesos de construcción de fuerzas populares, pero sí es el resultado de lentos y subterráneos procesos de corrosión en la legitimidad de esta gobernabilidad tan poco democrática con que las elites chilenas se han vanagloriado en el extranjero. El punto de inflexión histórica al que asistimos nos afirma día a día la certeza de que se trata de un momento político a partir del cual se configurará un mapa político y unos reagrupamientos de fuerzas que marcarán los tiempos venideros, con características imposibles de vislumbrar aún, pero que nos llaman a la esperanza y la acción decidida en ser partes y protagonistas. Son días en que lo muerto no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer.
No vamos a condenar ni vamos a desechar políticamente a quienes crean que votando por Frei en segunda vuelta están haciendo algo por detener la llegada de la derecha a La Moneda. Sólo esperamos que en ese pueblo llano concertacionista y en esas izquierdas, motivadas principalmente por el temor y el rechazo que produce el triunfo de Piñera, se comprenda y se asuma políticamente, que eso supone también mantener a las cúpulas de la Concertación con sus mismos niveles de soberbia, de sordera y ceguera política. Con la champaña en la mano por un quinto gobierno concertacionista no habrá espacios para una autocrítica verdadera, en medio de la fiesta no habrá espacio para la profunda reflexión que debieran tener para superar los tremendos errores y las funestas prácticas que posibilitaron –entre otras cosas- la altísima votación de nuestra candidatura.
Nosotros vamos votar por Marco en segunda vuelta. Vamos a anular o dejar en blanco nuestro voto. Vamos a abstenernos. Vamos a votar por una Asamblea Constituyente. Vamos a votar contra Hidro Aysén. Vamos a votar para que no se gasten 7.500 millones de pesos en matar perros vagos en todo el país. Vamos a votar por volver a tener un padrón electoral universal, voto de chilenos en el extranjero, y elección directa de autoridades regionales. En definitiva, vamos a usar el voto este 17 de enero para expresar aquellas causas que verdaderamente nos interesan y nos convocan. Estando en libertad de acción, anular, dejar el voto en blanco o abstenerse de votar nos parecen todas alternativas perfectamente válidas políticamente.
A nosotros no nos llega el miedo a perder la pega ni todos los privilegios acumulados en 20 años de gobierno. Que se hagan cargo ellos del descontento y la derrota: los que han hecho de nuestro país uno de los más desiguales del planeta y uno de los más neoliberales del continente, los que han vendido a Chile como un país rico sin hacerse cargo de la desigualdad social o que han pretendido con algunos bonos y prestaciones sociales ocasionales minimizar el horror de la pobreza y la precariedad de vida de millones de chilenas y chilenos. Son ellos los que deberán dar explicaciones, los que deberán someterse al juicio de las mayorías, los que tendrán que emitir sus disculpas y argumentaciones por lo que han hecho estos 20 años. Nosotros, vivimos nuestra vida autónoma y colectivamente seguiremos en lo nuestro, y no pagaremos las culpas ajenas de construir un país hecho a medida de los más reaccionarios.
¿Cuantas veces le dieron audiencia señor sindicalista a Usted que no pertenecía a ningún partido concertacionista?, ¿Cuántas veces respondieron sus cartas vecina?, ¿Qué dijeron los funcionarios de gobierno cuando mataban, torturaban y perseguían a tantas de nuestras compañeros y compañeras estudiantes, trans, mapuche, niños de la calle, deudores habitacionales u obreros forestales?.
Por eso decimos: No votamos por la derecha, pero cómplices del cinismo no somos. Vamos de frente, de cara a los movimientos sociales y desde los movimientos sociales. No administraremos nosotros la culpa política de una coalición y un proyecto político que se cae a pedazos.
Los fantasistas y su nuevo referente político: un opaco salvavidas
Todos los llamados de última hora, desde los más diversos lugares de la geografía política del mundo político, social y cultural que representa la Concertación, son apenas un juego político fantasioso que en caso alguno representa algo más que salvar la urgencia electoral que los apremia y desespera. Han terminado por reconocer el agotamiento del ciclo político que representaban. Han terminado por reconocer que su hegemonía tenía límites. Han terminado por reconocer que solos ya no tienen la suficiente fuerza electoral contra una derecha políticamente alimentada por ellos mismos.
Las reflexiones políticas y las muestras públicas de dolor no son suficientes. Ni todos los argumentos perfectamente calibrados y vertidos en una semana pueden acercarse a la historia que cargamos tras veinte años de gobiernos concertacionistas.
Que las fuerzas políticas de izquierda y progresistas representan un porcentaje electoral superior al de la derecha, no basta, sirve apenas como una manera de reducir y minimizar el potencial del debate que está teniendo curso en estos días. Convocar a que la voluntariosa suma de estas fuerzas detenga a la derecha es tan insuficiente que no tiene mucho sentido entrar a debatir.
Convocar a la fundación de un referente fundado a partir de las izquierdas y el progresismo de la Concertación, del Juntos Podemos y de quienes apostamos a la candidatura de Marco, que incluya a las cúpulas conservadoras de la DC, el PPD, el PS y el PRSD, nos parece casi una pérdida de tiempo. Menos aún si el marco para debatir la forma se establece en medio de una urgencia electoral sin precedentes para la Concertación.
Avanzar en la construcción de un proyecto político autónomo
Para la SurDA es vital hoy no detenerse en ambigüedades ni burocratismos, nos parece políticamente urgente apurar la constitución de las bases fundacionales que permitirán la emergencia de un proyecto político tal y como veníamos anunciando. Este escenario político, altamente complejo, en dónde la derecha está a pocos pasos de hacerse del gobierno, se presenta como la posibilidad más oportuna para iniciar el trabajo de traducir ese 20% electoral en una fuerza política con proyecciones reales de ser gobierno y mayoría en los años venideros.
A quienes creyeron que aquí se abría un espacio políticamente diferente a la que administran los dueños del poder, sigan creyendo, manténganse firmes, estos días serán duros porque ya comienza a oírse que la derecha llegará al gobierno por nuestra culpa cuando en verdad, la derecha no llegó al poder en primera vuelta precisamente por la irrupción y creciente convocatoria de nuestra candidatura. Este mes adicional de campaña para remontar un millón de votos se lo deben –paradójicamente- a la candidatura de Marco, y desde la SurDA sentimos que debiera ser lo único que podrían esperar de nosotros.
Para ver un poco de lo que nos depara el futuro, hay que estar atentos y participar de cada espacio, de cada asamblea, hay que tomarse responsablemente este momento y hay que adueñarse de él tanto como podamos hacerlo. Hay que repartirse, hay que seguir multiplicándose, hay que sumar y no ser sumados. Hoy, como pocas veces antes en estas últimas dos décadas, hay que construirnos la convicción de que otro futuro es posible sólo en la medida en que nos apropiemos del presente, y para eso hay que encarar sin delegaciones ni tardanzas la tarea de reimaginar la política y de comenzar a construir un proyecto político autónomo y libertario. Es el momento de redoblar esfuerzos en hablarles a todas y todos, en convocar a nuestros entornos sin culpas ni ambigüedades: si no es ahora ¿cuándo?.
En muchísimas comunas del país los comandos electorales comienzan a transformarse en asambleas fundacionales y autónomas para generar la unidad que permita nuestra emergencia como nuevo actor político, es el momento y es también el camino. Un masivo encuentro de delegados tuvo cita en Santiago el viernes último y constituye ese gesto el más concreto y prometedor llamado a que lo bueno que traiga el futuro está acá, y se encuentra entre nosotros. Solo hay que precaverse un rato de los cantos de sirena y hay que estar especialmente atentos al accionar de los oportunistas.
Esta vez no se trata del futuro que soñamos, se trata del futuro que hemos decidido construir. La SurDA se suma alegremente y multiplica los esfuerzos para parir un nuevo proyecto político, autónomo y transformador.
Vamos a mirar a nuestro a nuestro pueblo a la cara, expresado de sus movimientos sociales, para decirle que tenemos muy buenas noticias.
Porque no somos sangre nueva para viejos fracasos: Adelante con todas las fuerzas de la historia, y con la esperanza intacta
Coordinación Nacional del Movimiento SurDA
Santiago de Chile de América
___Discurso de Marco Enríquez-Ominami la noche del 13 de Diciembre de 2009
Queridos compatriotas, mujeres y hombres libertarios que me han, que nos han acompañado esta noche:
Esta mañana fui con mi hija menor a visitar la tumba de un hombre al que no conocí, mi padre, Miguel Enríquez, quien fue asesinado por la dictadura en 1974. Les expliqué Manuela, mi hija, que mi padre murió luchando por un Chile más justo. Le dije que su abuelo murió siendo aún más joven que su padre, Miguel murió cuando tenía 30 años. Que al igual que yo, no tenia posesiones materiales, que al igual que yo, combatía, como lo hago a nombre de los que me acompañan aquí, por ideales y convicciones. Esta mañana, confieso, hubiera querido poder abrazar a mi padre como abracé a Manuela.
Chile cambió y ha sido nuestra candidatura la que ha acelerado ese cambio. Y ya nada será igual que antes. Me siento orgulloso de haber sido para algunos el mensajero, para otros, desde hoy, el portavoz de ustedes y de sus sueños, de haber participado en la construcción de una épica, de una proeza en la que todos ustedes fueron constructores, arquitectos y motores. En estos meses hemos escrito, quizás, una de las páginas más bellas de nuestra historia, quizás, una de las páginas más leídas por la prensa internacional, quizás, una de las páginas, que muchos que los que no están, hubieran
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__Las elecciones chilenas y el contexto regional
Con Frei o con Piñera, Chile seguirá jugando el papel del krumiro de América Latina.
La amenaza contra el ALBA será la misma, si bien se manifestará de forma distinta.
Alejandro de Vivar del Portal Rodriguita | Para Kaos en la Red |
Elecciones-chilenas-contexto-regional

La complicidad de Chile con el imperio yankee. La complicidad de Chile con el imperio yankee A grandes rasgos, existe un desarrollo antiimperialista en marcha que se manifiesta principalmente en el ALBA. Con la excepción de Cuba, los miembros del ALBA están comenzando a organizar sus sociedades con vistas al socialismo, en procesos con diversos grados de conflictividad, con significativos niveles de dependencia de liderazgos personales. El imperialismo, expresado en el gobierno estadounidense, está organizando la contraofensiva en varios frentes. En el frente militar, fortaleciendo la presencia del Comando Sur en varias naciones sudamericanas, principalmente en Colombia; también ha intensificado el desarrollo de ejercicios militares para fortalecer la capacidad de lidiar con ‘poblaciones subvertidas por el narcoterrorismo’. En ellos han participado casi todas las fuerzas armadas del subcontinente.
También ha fortalecido las relaciones bilaterales con las naciones no pertenecientes al ALBA, sobre la base de un consenso en torno a una visión del desarrollo y la paz mundial sustentada en la cooperación, libre comercio y democracia representativa (principios de la OEA), cuyo liderazgo corresponde a EE.UU. La actual crisis económica ha fortalecido ese liderazgo (o más bien su necesidad).En este contexto es que se plantea el posible impacto que pueda tener la elección de Sebastián Piñera como el presidente de Chile para el próximo período. Su arrogancia y su apenas embozado autoritarismo, amén de su admiración por Uribe y Aznar, hacen prever que las amenazas sobre las naciones del ALBA aumentarán. Un eje Colombia – Perú – Chile alineado con el Pentágono, efectivamente, constituiría una amenaza fuerte y real para el ALBA. En el próximo decenio la crisis se profundizará. La lucha por las materias primas, energía y agua también llegará a Sudamérica. La lucha por los ‘territorios de ultramar’ de la Unión Europea (1) y un panorama de mayor conflictividad mundial, demandarán una mayor cohesión americana, sobre la base de los mismos principios de la OEA, contrarios a los del ALBA. En ese escenario, es previsible entonces que los sectores más reaccionarios y chovinistas del nuevo eje impulsen iniciativas tendientes a jugar un rol más decisivo en contra del ALBA, sobre todo cuando EE.UU. haya conseguido alinear más gobiernos en su torno. Ahora bien, en ese escenario, ¿podríamos pensar que Frei jugaría un rol más proclive al ALBA? ¿Existen señales de que la Concertación estaría dispuesta adoptar una postura antiimperialista en resguardo de la seguridad regional? La postura de Lagos es bien representativa del pensamiento de la Concertación.
La posición de Lagos en el Consejo de Seguridad de la ONU frente a la campaña militar contra Irak, que ocasionó el disgusto de Bush, no fue por la evidente injusticia que se iba a cometer. El problema de Lagos era un problema de formas. No importaban la catástrofe humanitaria ni la gran mentira, siempre que se respetaran los procedimientos.
Si se satisfacen las condiciones de formalidad, para la Concertación Iraquizar Bolivia o ceder parte del territorio antártico a Gran Bretaña no representa un problema de principios, cualquiera que sea el costo regional o de vidas.
Asimismo, el Libro de la Defensa Nacional de Chile 2002 (2), publicado cuando la titular de la cartera era Michelle Bachelet, sostiene que el liderazgo continental lo tiene EE.UU., que la paz y desarrollo se logran respetando los mismos principios de la OEA, y que las principales hipótesis de conflicto siguen siendo vecinales, si bien de baja probabilidad.
En conclusión, con Frei o con Piñera, Chile seguirá jugando el papel del krumiro de América Latina. La amenaza contra el ALBA será la misma, si bien se manifestará de forma distinta. Un aumento de la tensión internacional fortalecerá la idea de que el ALBA no es parte de la solución.
Finalmente, a propósito del ‘mal menor’, reiteramos lo dicho en un artículo anterior (3), en el sentido de que ese concepto, en una derivación lógica, permite justificar los horrores cometidos contra la humanidad. Al tomar decisiones sobre la base de visiones de corto plazo, nos permitimos soslayar principios y, por tanto, justificar cualquier tropelía. Así, la eliminación de los pueblos judío y gitano era necesaria para un bien superior, la supervivencia del pueblo ario. Así también, el asesinato de cientos de miles de civiles con las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki fue necesario para preservar la vida de miles de marines estadounidenses. Caben la pregunta entonces: ¿para quiénes el triunfo de Frei sería un ‘mal menor’? ¿Para los trabajadores? ¿Para los mapuches? ¿Para los estudiantes? ¿Para los jubilados? ¿Para los niños?
El problema no es quién tiene la verdad, sino qué principios estamos dispuesto a violar por una verdad que más nos acomoda.

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